‘Los autónomos liderarán la recuperación económica en España.’ Ese era uno de los mensajes recurrentes del ejecutivo del PP desde que llegó al poder en este país tras la crisis de 2007 y años siguientes. ‘Tenemos que crear una nueva cultura del emprendimiento. No podemos esperar a que nos saquen las castañas del fuego.’, repetían. Ese era el mantra. Los autónomos, de la mano del PP, lo iban a cambiar todo en España.

Como con la mayor de las malicias sucede cuando el culpable externaliza la culpa en los demás, quienes habían pecado habían sido los asalariados, que habían estado toda su vida laboral amamantados de una empresa, en lugar de haber salido a ojear cómo estaba por ahí afuera el temporal (otro foco estuvo en los funcionarios, otro en el tamaño de la administración, así ad infinitum).

Pero con la perspectiva que nos da el tiempo se pueden valorar los éxitos y las estafas que brotan en España por cualquier lugar. Los 300.000 autónomos que se volatilizaron entre 2008 y 2010 no han regresado. Este es el éxito económico del que puede hacer gala esa derecha rancia que nunca se avergüenza de asegurar que es la única capacitada para salvar la economía nacional. ¡Pues vaya manera de salvarla! ¡Haber hecho deambular a los autónomos entre la horquilla de los 2,34 millones y los 2,38 millones! ¡No haber sido capaces ni de crear 50.000 autónomos a tiempo completo, según los datos metodológicos del Instituto Nacional de Estadística (INE)!

Conclusión; sigan todos ustedes viendo el telediario de Antena 3. Disfruten con lo bien que le sienta el traje a Mariano Rajoy y los ministros del PP. Ilusiónense respecto a lo novedoso y moderado que es el discurso de Susana Díaz y lo bien que encaja en la portada de ABC. Y, sobre todo, tiemblen ante el populismo que quiere ponerlo todo patas arriba.

Fuente del texto: elcaptor