viernes, 13 de marzo de 2015

AL MENOS 321.000 PERSONAS SUFREN DEFICIENCIAS DE ALIMENTACIÓN BÁSICA EN CATALUNYA

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La Taula del Tercer Sector SocialCreu Roja y Cáritas Cataluña han detectado a al menos 321.000 personas con deficiencias de alimentación básica, y han advertido de que el empobrecimiento de gran parte de este colectivo empeorará en los próximos años, pese a la mejora de las cifras del paro.

Las entidades han reclamado dignifcar la atención al derecho a la alimentación y superar imágenes como “colas en comedores sociales para pobres” y crear espacios normalizados para recibir alimentos, han ejemplificado Morist y la responsable de gestión social de Cáritas Barcelona, Mercè Darnell.

La presidenta de la Taula del Tercer Sector Social, Àngels Guiteras, ha tachado de “inaudita” las necesidades de alimentación en Cataluña, que han obligado a las entidades sociales a ampliar servicios de ayuda que veían más propios de territorios menos desarrollados, ha dicho.

En el transcurso de la presentación, moderada por el director de Audiovisual del ‘Ara’, Antoni Bassas, el presidente de Creu Roja Catalunya, Josep Marquès, ha destacado que en Cataluña se siguen dando situaciones de “emergencia social”, que en algunos casos los llaman de ayuda humanitaria, porque hay familias que necesitan ayudas básicas para sobrevivir.

La cifra de 321.000 catalanes surge de los beneficiarios del programa de distribución de alimentos de la Unión Europea (UE), ha indicado Morist, que también ha evidenciado que la vulnerabilidad social tiene una relación directa con la ocupación.

En esta línea, ha señalado que un 20% de la población catalana se encuentra en el paro, y 223.000 hogares tienen a todos los miembros en el paro y en ellas viven 400.000 niños, ha señalado Morist, que ha añadido que de los 223.000 hogares, 100.000 no tienen ningún tipo de prestación.

Red público-privada

La presidenta de Càritas Cataluña, Carme Borbonès, ha destacado la necesidad de volver a situar a las personas en el centro de la atención social, y no a los alimentos, a la vez que ha urgido políticas sociales inclusivas que aumenten las posibilidades de trabajo, mientras que Morist ha pedido una red público-privada para ayudar a personas excluidas del crecimiento económico de los próximos tiempos.

El dossier alerta de que “la cronificación de la pobreza y el crecimiento de la desigualdad pueden poner en riesgo el derecho a laalimentación suficiente y saludable, y, en consecuencia, la seguridad alimentaria de las personas en situación vulnerable”.

Han alertado de que cada catalán desperdicia 100 kilos de comida cada año, y han pedido esfuerzo para evitar esta situación que provoca el desaprovechamiento de 262.471 toneladas de alimentos cada año.

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