miércoles, 3 de diciembre de 2014

LA CAZA DEL JUEZ RUZ

Si la Comisión Permanente del Consejo General del Poder Judicial decide, en su reunión del próximo día 9 de diciembre, sacar a concurso la plaza de la Audiencia Nacional que ahora ocupa, en comisión de servicios, el juez Pablo Ruz, y ello incluye la salida de Ruz de la instrucción de los casos de Gürtel y Bárcenas sobre los que trabaja desde hace ya varios años, entonces se podrá decir que el Gobierno del PP, o el mismísimo Rajoy, han forzado la salida de Ruz para impedir que estos casos sobre la corrupción del PP lleguen a juicio, o mantengan activa la vigente investigación judicial antes de las próximas elecciones municipales y autonómicas de mayo de 2015.

No en vano la mayoría de dicha Comisión del Poder Judicial está bajo el control de los consejeros nombrados por el PP, incluido su presidente, que tiene voto de calidad en caso de empate. Lo que sería mas fácil ahora que -¡oh casualidad!- la consejera propuesta por CiU, Mercé Pigem, acaba de presentar su dimisión al ser descubierta, en la compañía de su hermana y saliendo de Andorra, con más de 20.000 € en billetes entre las dos. Motivo por el que el presidente del CGPJ, Carlos Lesmes ni siquiera tendría que usar su voto de calidad para sacar a Ruz de la Audiencia Nacional, porque la ausencia de Pigem -y hasta que sea sustituida- ofrece al PP la ventaja de tres consejeros contra otros dos del PSOE.


Semejante decisión tendría rango obligado de escándalo nacional, a tan solo dos semanas de que el PP anunciara en el Congreso sus medidas en contra de la corrupción que quedarían reducidas y precedidas por el cese o la salida del juez Ruz de la Audiencia Nacional. Lo que provocaría todo un apagón en estos y otros procesos que afectan al PP -como los de Bankia-, dada la complejidad y la amplitud de los sumarios en curso que quedarían aparcados ‘sine die’ en el año electoral de 2015.

Si el Gobierno de Rajoy y sus pupilos del CGPJ hacen semejante disparate contra la independencia de la Justicia y en medio de un procedimiento que afecta de lleno al PP, entonces que se prepare este partido y el gobierno de la respuesta ciudadana que van a recibir. Amén de la denuncia general que hará la oposición representada en el Congreso de los Diputados, y de los ecos que todo esto tendrá en el debate secesionista de Cataluña y, de paso, en el caso Pujol, porque muchos podrán decir que el Gobierno de Rajoy ha apagado la luz en Gürtel y Bárcenas y la ha encendido contra Pujol y Mas.

Que Rajoy es capaz de cargarse a Ruz no nos cabe la menor duda, pero al juez antes de marcharse le quedarán unos meses en los que puede acelerar la pieza de Bárcenas e incluso llamar a declarar a Rajoy -que es lo que mas temen en la Moncloa- una vez que Acebes, que sigue imputado en la causa, dijo que el secretario general del PP no tiene competencia sobre el control de la tesorería del partido que ocupaba Bárcenas. Entonces ¿quién tiene el control de la tesorería en el PP? Pues el presidente del partido que es Rajoy y que algo tendría que decir al respecto en la indagación del proceso.

Por el bien del país y de la credibilidad de la Justicia, en este tiempo de gran deterioro de la credibilidad de la clase política, el juez Ruz debe de seguir al frente de los casos de corrupción del PP bien como titular del juzgado y recibiendo una nueva prorroga para su interinidad, bien como juez de apoyo del nuevo magistrado titular, pero encargado de los casos en cuestión que bien conoce porque ha dirigido su instrucción.

Si esto no es así, la crisis institucional española alcanzará cotas de muy difícil solución, y puede que semejante disparate provoque la rebelión de una parte muy destacada de la judicatura y de la fiscalía, abriendo en canal la ya muy difícil situación de la Justicia española y de su clara dependencia del poder Ejecutivo que tiene ante sí la tentación de la caza del juez Ruz.

Un artículo de Marcello, en República.

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