viernes, 17 de octubre de 2014

EL PELIGRO DE LA DEFLACIÓN AMENAZA A ESTADOS UNIDOS


Durante algunos años un gran número de economistas y políticos norteamericanos llegaron a pensar que Estados Unidos era inmune al resto del mundo.  Grave error.  Estados Unidos, al igual que otros muchos países en la eurozona, tiene una población activa en mínimos históricos, con unos trabajos cada vez más precarios y peor pagados.  Y una población sometida al peso de un enorme nivel de deuda personal y pública.  

Al igual que en el resto del mundo, la única forma que tiene el consumidor estadounidense para seguir consumiendo es seguir aumentando su nivel de deuda.  Si hay préstamos hay consumo, al contrario el consumo se paraliza.  Estados Unidos es una vieja máquina paralizada ante un enorme nivel de deuda.  Deuda emitida que ha ido a parar no a las cestas de la compra de los ciudadanos norteamericanos, sino a las cuentas de Wall Street.

Las ventas minoristas se derrumban, las ventas de automóviles siguen cayendo, los gastos de consumo se deterioran.  ¿Hace falta una nueva inyección de liquidez, habrá que poner de nuevo en marcha una vez más la máquina de fabricar dólares?  Los bancos centrales pueden inventar la fórmula que quieran, pero no podrá hacer que el ciudadano se gasto el dinero en cosas que no desea o no necesita, y mucho menos a costa de endeudarse aún más.  El escenario inevitable al que desemboca todo esto, Europa incluida, se llama deflación.  Simplemente, lo que faltaba!!!

Un artículo de Gaspar Bruelt, investigador, conspiranoico y miembro del equipo editorial de Azpijoko.

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