jueves, 10 de julio de 2014

BIOPIRATERÍA: UNA MALVERSACIÓN CULTURAL EN BENEFICIO DEL GRAN CAPITAL


Las grandes industrias multinacionales interesadas en el monopolio exclusivo de la semilla, en diferente forma intentan seguir malversando los saberes ancestrales con el único fin de acumular riqueza. El Tratado Internacional sobre los Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (TIRPAA) en su diez años de reconocimiento de los derechos de los campesinos y las campesinas para intercambiar, utilizar y vender su semilla, sean en paralelo o en concordancia, abiertamente se vienen buscando la manera de crear bases jurídica, política, organizativa, científica para el monopolio de la semilla, el caso del Certificado de Obtención Vegetal (COV) en Europa o el decomiso y destrucción de setenta toneladas de semillas realizado por el ICA a los de pequeños agricultores de arroz de Campoalegre, Huilaes en Colombia, hechos que se argumentan como solo unos cambios y ajustes a las políticas del tratados de libres comercio TLC, citando solo dos ejemplos, en el mundo existen miles de casos y cada vez mas preocupante, ellos reflejan una clara violación de este tratado internacional, son estrategias muy evidente de las multinacionales de la ingeniería genética donde ansiosamente buscan solo posicionar en el mercado sus manipulaciones genéticas malversada y patentadas, estrictamente como un fin de negocio, violando los derechos a la alimentación de los pueblos.

En esta segunda etapas de la llamada “revolución verde” es clave para las transnacionales del agronegocio hacer valer los patentes, controlando la semilla, controlan la comida y arrodillan a los pueblos del mundo. Actualmente el 82% de las semillas comercializadas en el mundo están patentadas y solo diez empresas controlan el 77% del mercado; de estas solo tres; Monsanto, Dupont y Syngenta, controlan el 47% del comercio, esta realidad se concretó desde la malversación cultural a los saberes campesinos, campesinas e indígenas desde la llamada biopiratería, ningún tratado internacionales pudo hacer frente a esta realidad, la certificación y la comercialización hoy es propiedad exclusiva de unas pocas empresas; esta malversación y violación esta acompañado de una criminalización a la libre circulación de las semillas campesinas e indígenas, que históricamente su semilla es patrimonio de los pueblos al servicio de la humanidad y no un patrimonio de la biopiratería al servicio del agronegocio.

En este año internacional de la agricultura Familiar Campesinas e Indígenas, nuevamente es un año decisivo para los movimientos campesinos, campesinas, indígenas, permanecen grandes amenazas que acechan a este sector en el mundo entero, la historia nos dicen que solo globalizando las luchas y las esperanzas es posible contrarrestar posiciones antagónicas a la visión política, económica, social, cultural y ambiental de los campesinos y las campesinas del mundo, no hay duda que para el agronegocio la identidad y luchas campesinas, es su enemigos de clase y quiere extinguirla, sin embargo siempre tuvo y seguirán teniendo un desafío y papel histórico de resistencia, en esta oportunidad la semilla, la madre tierra, el derecho a la alimentación de los pueblos, llaman a seguir unidos resistiendo en el territorio, pero es preciso ir a una ofensiva decidida por la defensa de la vida ilimitada de la humanidad y por la salvación del planeta y todas las especie de vida, alzando nuestras voces contra todas las malversación cultural que quieren seguir imponiendo las transnacionales a costa del hambre y la destrucción del planeta.

¡Globalicemos las luchas!

¡Globalicemos las esperanzas!

A seguir sembrando nuestras esencia de sabiduría, vida, semilla y dignidad de los pueblos y para los pueblos.

Un artículo de Del Rosario Ignacio Denis. Ingeniero Agroecologico graduado en Instituto Latinoamericano de Agroecologia Paulo Freire (IALA)
Twitter: @yiyoparaguay

Azpijoko ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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