lunes, 23 de junio de 2014

ESTA CARTA ENTRE BORBONES NO TIENE DESPERDICIO...¡NO PODRÁS PARAR DE LEERLA!

El 27 de noviembre de 1971, Alberto de Borbón escribió una carta a Ramón de Alderete, secretario personal de Jaime de Borbón y Battenberg.  En la carta se hace mención a otra misiva que Alberto de Borbón había dirigido al después rey de España, Juan Carlos I, y constituye un ejercicio de honestidad y de crítica que no tiene desperdicio. 

"París, 27 de noviembre de 1971.

Mi querido amigo:

Me pides una copia de mi carta a Juan Carlos y, aunque está lejos de ser una carta histórica, te la envío, y te autorizo para que la utilices como te parezca.

Mi carta no es una censura, sino una queja contra la fatalidad del destino, contra ese complejo de soberbia y desunión que existe en toda mentalidad "borbónica", ese odio de los unos hacia los otros, ese desprecio instintivo de competencia, ese creerse cada uno mejor que los otros, con más tradición, con mayores derechos, con más pureza de sangre...¡Como si ser más Borbón supusiese ser más que Dios!¡Cuando, en realidad, ser más Borbón es estar más tarado, ser menos inteligente, ser más inútil! ¡Una familia que reemplaza por el orgullo el talento, la capacidd y el trabajo!

¿Conoces tú algún Borbón que haya sido algo en el desarrollo de una sociedad? ¿Algún médico? ¿Algún ingeniero? ¿Algún sabio? ¿Algún escritor? Nada más que militares de carrera sin méritos; técnicos de balística o estrategas.  Pero mi carta tenía una finalidad.

Porque tú sabes que para la mentalidad de un pueblo, la familia o los parientes de un rey tienen responsabilidades a nivel de los "privilegios imaginados".

Pero los Borbones-Reyes no han dado honores ni privilegios a sus parientes.  Ellos, poderosos, huyen, y sus parientes, sin poder alguno, pagaron con su vida la "cuenta" de llamarse Borbón. ¡Once fueron fusilados en Madrid! Los once pertenecían a este grupo de parientes pobres, cuyo único delito era el "pecado original" de pertenecer a esta nefasta familia.

Y olvidando el pasado, nos encontramos frente al porvenir. ¿Va a repetirse la historia? ¿Esta prueba monárquica no servirá de señal de alarma a los parientes de Juan Carlos? Porque, con Juan Carlos, Rey... llamarse Borbón es ¡como llamarse Sánchez! Pero, con Juan Carlos en fuga, para un pueblo que pide cabezas... un Borbón es un semi Rey, un privilegiado, un responsable de sus desgracias...

Entonces, ¿qué nos reserva el destino en esta aventura política?

Ante la experiencia, querido Ramón, voto por la República.

Es preferible ser poco y pagar por poco, que ser poco y pagar como si se fuera mucho. ¿No lo crees tú?

Un abrazo de tu amigo

Alberto José de Borbón"

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