lunes, 30 de junio de 2014

EL CIBERESPACIO, NUEVO ESCENARIO DE AGRESIÓN CONTRA CUBA


En los últimos cincuenta años los vínculos humanos están aceleradamente mediados por procesos electrónicos de almacenamiento, procesamiento y transmisión de datos a través de computadoras, teléfonos, redes, cables y satélites que conforman todo un espacio virtual de relaciones del que surgen nuevas formas de comunicación, producción e intercambio económico, político, social y cultural en general.

Internet, herramienta que nació de los laboratorios militares de los Estados Unidos a finales de 1960 y principios de la década de 1970 del pasado siglo, fue creada con la intención de garantizar vías de comunicación para la maquinaria guerrerista de aquel país. Creciendo a su vez como arma propagandística en manos de la nación norteña.

Al cabo de los años, ese pequeño embrión comunicacional se convirtió en una inmensa red de redes y su acceso se amplió sobremanera progresivamente, sirviendo de tribuna al pensamiento alternativo frente al hegemonismo estadounidense. Lo que ha ocurrido en los últimos años es la convergencia de empresas, medios, tecnologías y lenguajes, siendo evidente el entrelazamiento de emporios comunicativos a escala global con un discurso hegemónico. Todas estas trasnacionales se encuentran en manos de tres de las mayores potencias económicas: Estados Unidos, Europa y Japón, siendo la lógica del mercado quien impone sus valores y condicionamientos sobre los modos de producción y distribución.

El complejo comunicación-industria, constituye una nueva exigencia de la economía mundial, dominada por el control financiero y tecnológico y la centralización de la industria del marketing. De ahí la incidencia de los elementos informativos en el proceso de financiación de la economía.

Las décadas de los 60, 70 y 80, constituyeron una etapa primaria en lo que sobrevendría para el mundo en materia del uso de las tecnologías con fines militares para colonizar el ciberespacio. La famosa idea de la Guerra de las Galaxias cada vez más se alejaba de la ciencia ficción y tomaba forma “corpórea” desde la administración republicana encabezada por el ex actor de Hollywood, Ronald Reagan hasta llegar a los episodios de ciber espionajes promovidos por la administración del Premio Nobel de la Paz.

El nacimiento de un nuevo escenario que inexorablemente habría de ser conquistado marcaba el inicio del tercer milenio. La plataforma estaba en pleno ejercicio, ganando por minutos nuevos adeptos, me refiero, por supuesto, a la Internet. Corría el 2003 y Donald Rumsfeld –entonces Secretario de Defensa de los EE.UU.-, en un documento secreto salido después a la palestra pública comentaba lo siguiente: …el Departamento (Pentágono) luchará contra Internet como lo haría contra un sistema de armamentos.

En la actualidad está teniendo lugar la primera guerra en la era de la cibernética o información, -léase esto último como sistema integral no solo de internet, sino tecnológico –. El filósofo e investigador español Javier Echeverría con su definición del Tercer Entorno aporta una visión más acabada del concepto.

Para el científico: las NTICs posibilitan la creación de un nuevo espacio social, el espacio electrónico, digital, o sencillamente el “Tercer Entorno”, lo suficientemente importante como para oponerlo a los otros dos grandes espacios sociales, la naturaleza (physis) y la ciudad (pólis). La vida social en el espacio telemático se produce a través de flujos electrónicos a distancia y en red, siendo el teléfono, la televisión, el dinero electrónico, las redes telemáticas, las tecnologías multimedia, los videojuegos, la realidad virtual y los satélites de telecomunicaciones las ocho grandes tecnologías que actualmente posibilitan el funcionamiento del nuevo espacio social. La convergencia de estas tecnologías, junto a las otras muchas que se integran en ellas, han generado un sistema tecnológico, el sistema NTICs.

El dominio de este escenario ha estado siempre en los objetivos estratégicos de la principal potencia del orbe, por ello no escatimaron esfuerzos, recursos, tiempo y energías en poner en funcionamiento el denominado Ejército del Ciberespacio en abril de 2009, inicialmente subordinado al ejército del aire y poco tiempo después se instituye como arma independiente el Ciber Comando, dirigido por el entonces Jefe de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés), el General Keith Alexander, quien ha estado junto con su agencia en el centro del huracán en los últimos meses por las revelaciones de espionaje a propios y extraños dentro y fuera del territorio nacional de los Estados Unidos de América, dadas a conocer por el valiente Edward Snowden.

Dicha institución del gobierno norteamericano cuenta con alrededor de 90 mil efectivos y un presupuesto federal de miles de millones de dólares con la finalidad de permanecer en las redes, obtener información y actuar en consecuencia desde el espacio virtual y el físico, siendo comprendida una amenaza desde el primero con una respuesta bélica en el mundo digital pero también en la realidad circundante.

El nuevo teatro de operaciones militares tiene entre sus blancos al no reconocido enemigo histórico, Cuba, a quien se le ha impuesto un régimen cual si fuese un país en guerra frontal con el gigante del norte, de acuerdo a las leyes norteamericanas de principio del siglo anterior. El bloqueo y sus legislaciones articulan un sistema cuyo propósito ha sido y es destruir el proyecto sociopolítico construido en el país antillano desde la última media centuria.

La manipulación de la realidad cubana y la fabricación de una oposición al interior del país han sido algunos de los métodos preferidos, amplificados por los medios de comunicación masiva desde la primera época del enfrentamiento directo hasta las nuevas tecnologías de hoy.

El periodista Tracey Eaton, editor del blog Along the Malecón, publicó cómo es distribuido el dinero del presupuesto federal de los E.U.A., aprobado por el Congreso de ese país para fomentar y financiar la contrarrevolución en Cuba. Solamente la Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados Unidos (USAID) destina todos los años 20 millones de dólares que en su mayor porción son dedicados a la creación de sitios web, blogs, acceso a internet de forma gratuita y con un ancho de banda superior al que posee toda Cuba. Además, mantienen viejas fórmulas como Radio y TV Martí que desde su puesta en marcha en los años 80 hasta la actualidad le ha costado al contribuyente norteamericano más de 500 millones de dólares, sin alcanzar ni por asomo sus objetivos.

La figura fetiche del gobierno norteño en este combate desde las NTIC contra Cuba, sin lugar a dudas es la señora Yoani Sánchez Cordero, editora del blog Generación Y, creado en abril de 2007 y que supuestamente cuenta con cerca de medio millón de seguidores en Twitter, aunque investigadores como Salim Lamrani se han encargado de demostrar que la inmensa mayoría son usuarios fantasmas, con nula actividad y buena parte creados por robots informáticos. La herramienta que provee el sitio www.followerwonk.com pudiera despejar cualquier interrogante al respecto, bastaría con tener el deseo de hacerlo.

Desde el mes de mayo viene saliendo a la palestra pública otro fenómeno subversivo que tiene como nombre 14ymedio. En esta ocasión se trata de un periódico digital, aunque se asemeja a un portal web y además tiene características de semanario impreso para hacerlo llegar a las personas en Cuba, mas, su principal intensión es colarlo en los conocidos ´´paquetes semanales´´ que se distribuyen al margen de lo normado a través de dispositivos electrónicos muy populares como las memorias flash, los discos duros externos, entre otros, cuyo propósito consiste en difundir un sistema de valores opuestos a los que se han intentado construir a lo largo de medio siglo en el archipiélago cubano.

Alojado en servidores fuera de las fronteras cubanas y con financiamiento externo provenientes de los fondos destinados a la subversión, este proyecto de propaganda salió a Internet como un nuevo capitulo en la estrategia imperial de atacar el prestigio de Cuba desde las redes. Si bien el nuevo proyecto subversivo tiene definidas estrategias contra Cuba, su esencia está en la propaganda hacia el exterior, buscando vender una imagen diferente a la que viven los cubanos intentando granjearse apoyos y consensos en un público alejado de las fronteras cubanas.

Casi al final de estas líneas, no debe obviarse que el antiquísimo anhelo de la superpotencia por adueñarse de la Isla caribeña no ha disminuido con el paso de los años y acuden a todo sin importar las consecuencias. Su desarrollo tecnológico ha sido puesto en función de dichos objetivos, provocando que el pueblo y gobierno cubanos se vean obligados a destinar recursos y tiempo en su defensa. Vislumbrándose que mientras se mantenga inalterable dicha política hostil no debe tener muchos derroteros que conduzcan sino a una sistemática derrota.

Referencias bibliográficas: Blog Along the Malecón http://alongthemalecon.blogspot.com/ Proyecto de Trabajo de Investigación por el equipo de investigaciones comunicacionales durante el periodo 2013-2017. Castillo Galán, Dunnia y Eddy Mac Donald Torres: “Internet: instrumento de guerra mediática contra Cuba”, Rebelión, 2012. En: http://rebelion.org/noticia.php?id=147257 Echeverría, Javier: Instituto de Filosofía, en el marco del proyecto de investigación sobre “Axiología y dinámica de la tecnociencia” financiado por el Ministerio de Ciencia y Tecnología, CSIC, Barcelona, 2005. En www.mecad.org/e-journal/numero9/html/sesion_01_14.htm. Lamrani, Salim: ¿Quién está detrás de Yoani Sánchez?, La Jornada, 2012. En: www.jornada.unam.mx/2012/02/26/opinion/024a1mun Boletín Preparado por la Oficina de Información del Consejo de Estado, 7 de Abril de 2006. Tres artículos de Cubadebate. La Internet, nuevo campo de batalla del Pentágon.

Un artículo de Eddy Mac Donald Torres.

Azpijoko ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes.

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