viernes, 9 de mayo de 2014

A LAS PUERTAS DE UNA CRISIS ALIMENTARIA


“Lo más revolucionario hoy en día es plantar y cultivar un huerto”, explica Gustavo Duch, veterinario, escritor e investigador en materia de seguridad alimentaria. Así lo sostiene en su último libro, No vamos a tragar (Los libros del lince), en donde critica los efectos perversos que está teniendo la globalización en el sector agrario mundial.

En su libro, Duch propone una vuelta a la agricultura local, de proximidad, con productos y variedades que garanticen la diversidad en la alimentación, y permita, a la vez, devolver el protagonismo a los consumidores y a los campesinos para poder recuperar el control sobre la seguridad alimentaria, concentrada ahora cada vez más en muy pocas manos.

En su libro, critica el sistema como se conforman los precios en la agricultura globalizada y la especulación en los mercados internacionales de las bolsas de Chicago o Nueva York. Esta concentración hace que, según explica, “sólo seis empresas controlen el 60% de las semillas convencionales y el 76% de la venta de productos químicos a nivel mundial”.


“Cinco grandes supermercados de distribución de alimentos en España venden el 75% de lo que comemos”, resumió. La formación de precios “especulativa” le lleva a pronosticar que en el futuro “podremos tener problemas en la adquisición de alimentos”.

También sostiene que esta crisis alimentaria podría desencadenarse debido a excesiva dependencia del petróleo, un “recurso finito” que sigue siendo clave en el actual modelo agroindustrial, y que está ahora en su punto máximo de extracción, tras el cual se encarecería el crudo, según algunos expertos.

Otra muestra de este fenómeno de globalización es el acaparamiento de las tierras. Se calcula que en tierras etíopes ya se han “entregado” a inversionistas extranjeros un total de 3,6 millones de hectáreas para la puesta en producción del regadío.

Así, la empresa india Karuturi Global obtuvo aquí una concesión de 50 años, y Saudi Star, de Arabia, obtuvo otras 140.000 hectáreas. En Sudán y en Sudán del Sur, 4,9 millones de hectáreas hansido entregadas a corporaciones extranjeras… Frente al modelo agrario uniformizador en los cultivos, Gustavo Duch propone “la vuelta al campo” y la recuperación de la cultura campesina. Por eso dice que lo más revolucionario es “plantar y cultivar un huerto”.

Duch recuerda que el sistema alimentario global es responsable de entre el 44% y el 57% de las emisiones totales de gases de efecto invernadero, por lo que “cambiar el sistema agroalimentario significa cambiar el futuro del planeta”.

La enorme cantidad de emisiones resulta del largo ciclo productivo, que incluye desde la deforestación para ampliar las tierras de cultivo hasta la apuesta por monocultivos, lo que comporta el uso de maquinarias pesadas, petróleo y fertilizantes y productos químicos.

Muchos de estos alimentos además se producen lejos y deben ser transportados y mantenerse en frío; y por si fuera poco, una vez en su lugar de destino, deben ser procesados, calentados o congelados. Y para más inri, muchas veces se estropean por el camino, generan desperdicios y producen más emisiones de metano en nuestros vertederos.

Presentación de Rosa Regàs

En la presentación del libro, efectuada en la librería Alibri de Barcelona, la escritora Rosa Regàs (que presentó al autor) afirmó que éste es un libro que “rezuma ideología, en el sentido de que hay ideas de lo que hay que hacer para que las cosas se hagan bien”. También destacó que “cada artículo aporta un valor global; se lee fantásticamente bien y tiene la capacidad de saber relacionar las cosas”, agregó.

“Todas las crisis tienen una causa, y la de la agricultura es el beneficio. Somos víctimas de la codicia de quienes quieren ser más ricos y sacar más jugo de lo que tienen entre manos”, agregó Regàs.

Duch criticó también la negociación del futuro acuerdo bilateral entre Estados Unidos y Europa y expresó su temor a que comporte “una desregulación” de la normativa europea que haga bajar el listón de la protección de la seguridad alimentaria” y dé una entrada masiva de cultivos transgénicos, en detrimento de los derechos del ciudadano a ser informado en el etiquetado, entre otros efectos.

Para basar sus argumentos expuso someramente los efectos negativos que ha tenido el tratado bilateral entre México y Estados Unidos, que “ha llevado a la ruina agricultores en México”. Duch coordina desde el año 2011 la revista Soberanía Alimentaria, Biodiversidad y Cultura. En 1986 puso en marcha Veterinarios sin Fronteras y fue director de esta oenegé entre 1991 y el 2009.

Un artículo de Antonio Cerrillo.

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