martes, 15 de abril de 2014

EL ESTADO DEL MALESTAR ó Cómo España se ha convertido en un contenedor de indigentes


Los perplejos españoles contemplamos cómo el Gobierno (los gobiernos sucesivos del PPSOE, desde el inicio, desde 1982) se ha dedicado no sólo a desmantelar el "estado del bienestar", sino a robarnos a todos los ciudadanos, directamente de nuestros exangües bolsillos, 130.000 millones de euros para regalárselos (así, literalmente) a los banqueros internacionales, que son los auténticos dueños del mundo. Aclaro la vía que han utilizado para perplejos inexpertos, por pasos:

1 La Sinarquía Financiera Internacional prestó, desde la incorporación de España a la moneda única europea, dinero ilimitado a la banca española para contribuir al endeudamiento de empresas y particulares, apoyando las burbujas del ladrillo y la especulación.

2 Al cortar el chorro del crédito, los bancos y cajas españoles empezaron a quebrar técnicamente, pues sus propios créditos a corto vencían sin poder recuperar el dinero que ellos mismos habían prestado a largo (25 años o más). Así que se volvieron contra las empresas inmobiiarias, cuyos créditos eran a corto plazo (un año, muchas veces; o incluso a demanda).

3 La SFI exigió a sus monaguillos de la UE que los créditos interbancarios se convirtieran en créditos duros entre estados. Es decir: que España avalara las deudas privadas interbancarias. El PPSOE, haciendo descarada la evidencia de su servidumbre a Europa, lo hizo. Y cambió la Constitución para que los españoles fuéramos responsables de esas deudas el 2 de septiembre de 2011, en un acuerdo relámpago antes de las elecciones Generales.

4 Consecuentemente, todos los españoles habremos de devolver, con nuestros impuestos presentes y futuros, los (hasta el momento) 130.000 millones de euros de la deuda contraída "por nuestro Estado". Lo cual no significa que los deudores de la banca española, los hipotecados, no pierdan además sus propiedades para que la banca española especule con ellas, tras adquirirlas a bajo costo (a veces, por el importe de residuos de la hipoteca original; en el peor de los casos, por la mitad de su valor hipotecario... Así está hecha la ley a medida de los banqueros españoles).

5 Por si ello fuera poco, otra de las "condiciones" para convertir los créditos blandos en duros fue el desmantelamiento del "estado del bienestar". O, como declaró abiertamente el presidente Rajoy hace pocos días, ejecutar una "devaluación fría" de España, ya que no se puede devaluar el Euro. De todos modos, es la política "oficial" de la UE. Por ejemplo, es lo mismo que ha impuesto en Ucrania para apoyar al gobierno golpista de Kiev: Recortes de pensiones y sueldos.

Y de esta secuencia de actos abominables surge la ruina de todos los españoles, que ahora mismo se evidencia:

1No hay trabajo para casi nadie: los 5 millones de parados reconicidos son una falacia. Hay más de 7,5 millones reales.

2 Los sueldos de los que tenían trabajo fijo, como los funcionarios o los trabajadores de los oligopolios, se han recortado. Y no se sustituyen los empleos de los jubilados, aparte de haber echado de su empleo a todos los eventuales y contratados por obra o servicio.

3 Los empleos que se "crean" (o que no hacen más que sustituir a los de los expulsados mediante EREs) son no ya recarios, sino esclavistas, e incluyen delitos como el acoso sexual.

4 Establecerse como autónomo es arruinarse absolutamente. La Administración, actuando como un ave de presa carroñera, apalea al emprendedor con trámites, tasas e impuestos. Y, como el consumo está agarrotado, el negocio cierra a los pocos meses, dejando al emprendedor en números rojos.

5 La prostitución ha alcanzado la cota histórica más alta que se recuerda.

6 Las actividades en B, vana imitación del escándalo de las cajas B en todas las delegaciones territoriales del PP y del PSOE, no rinden más que para la estricta supervivencia, porque nadie quiere actuar fuera de la ley más que en condiciones extremas.

7 La delincuencia contra la propiedad y las personas ha alcanzado las cotas más altas jamás conocidas. La violencia en viviendas aisladas y propiedades agrícolas es endémica.

Y ésta es la realidad.

¿Y el futuro? ¿Qué nos depara, inexorable? Pues exactamente: más de lo mismo, pero peor.

1 España se degradará como Estado hasta el nivel de la más absoluta esclavitud de sus ciudadanos.

2 La deuda española no hará otra cosa que crecer. Es lo que ha hecho desde 2007. Ya ha alcanzado el PIB. Pero el PP la está endeudando tanto como puede, maquillando sus actos con eficiencia y neoliberalismo.

Porque la economía capitalista incontrolada supone exactamente eso: los períodos de bonanza son de endeudamiento desaforado. Y los de crisis, desapalancamiento de ciudadanos y empresas. Y los ciudadanos son los garantes de todo el ciclo.

Para la mitad de la población española, el futuro es la indigencia material. Lo peor de todo es que esa indigencia va acompañada de otra indigencia, que es la intelectual, cultural y moral.

España ya no existe más que como contenedor de indigentes.

Ya no hay más que una solución a todos estos problemas que es trágica. La revuelta. La calle. El jugarse el físico, armados del valor que da el no tener nada. Y, por lo tanto, nada que perder.

Un artículo de ÁCRATAS.

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