jueves, 6 de marzo de 2014

LAS FINANZAS DEL BARÇA-QATAR Y EL SECRETARIO DE ESTADO


Miguel Cardenal [MC], secretario de Estado para el Deporte, presidente del Consejo Superior de Deportes, catedrático de Derecho del Trabajo y la Seguridad Social de la Universidad de Extremadura y, por si faltara algo, experto en Derecho Deportivo, publicó el pasado martes 4 de marzo en el global-imperial un artículo con el título “Orgullosos del Barça” [1]. El artículo ha recibido elogios de CiU. No en cambio los del fiscal jefe Javier Zaragoza quien ha hablado de ingerencia ilegítima y de intervención inadmisible, “incompatible con el mínimo respeto institucional exigible a un cargo público.”

El contexto: el conocido por todos, las estrategias financieras y tributarias del Barça neoliberal y de algunas de sus grandes “estrellas” y sus sesudos asesores económicos regidos todos ellos por el lema: “quien paga a Hacienda es tonto”. Un cargo público destacado, un secretario de Estado, no un hooligang cegado (como podría ser el que suscribe pongamos por caso), parte en principio no directamente interesada, interviene en un asunto no cerrado (el club ha adelantado de forma preventiva 13,5 millones de euros) en el que se ha personado como acusación particular la abogacía del Estado en representación de la Agencia Tributaria.

Una breve selección de los argumentos y reflexiones de todo un Secretario de Estado:

El Barça, señala MC, es el equipo de Xavi, Puyol, Busquets, Piqué, Cesc, Víctor Valdés, Pedro... y de Iniesta, “que marcó el gol que nos metió en la Historia”. ¿En la Historia? ¿A quién metió en la Historia el gol de Iniesta? El Barça, además, no es sólo un activo fundamental de la “Marca España” prosigue el señor Secretario. Es también un club polideportivo de referencia, que apuesta por la cantera como seña de identidad (a pesar de contar con seis jugadores sudamericanos en el equipo titular) y que cree con decisión en la igualdad. ¿Con decisión? ¿En la igualdad? ¿De quién? ¿Por qué? Porque “sus equipos femeninos son tan numerosos y excelentes; incluye en sus secciones deportistas discapacitados; apuesta por la integración acogiendo en sus escuelas niños llegados a Cataluña de todos los rincones del mundo.”

Por todo ello, MC se rebela ante la desmesura a la que asiste estos días. ¿Qué desmesura? “No haría honor a la responsabilidad que me han confiado si callara mientras un escudo que ha aportado a nuestro deporte tanto como el que más es acosado y acusado”. ¡Acosado y acusado! Un escudo, el del Barça, añade, que es patrimonio del deporte español, “porque lo defendieron y defienden cientos de nuestros héroes. De Luis Suárez a Epi. De Jordi Torras a Ana Peleteiro. De Kubala a Valero Rivera”. ¡Héroes, cientos de nuestros héroes! ¡Patriotismo del peor estilo a través del Barça!

MC se va un poco del tema y se autoelogia. “De la mano de la Liga, se han dado pasos decisivos para cambiar una cultura, y con ello el fútbol ha volteado el rumbo. Por primera vez, los equipos son capaces de ajustar sus gastos a sus ingresos,… por primera vez caminará hacia el saneamiento y no hacia el precipicio. Y entre esa deuda, los equipos se han aplicado, también de forma inédita, para que no solo deje de crecer la que mantienen con las Administraciones Públicas, sino para que descienda de forma significativa.” Veremos, comprobaremos los datos. Se han anunciado muchas veces.

Hay más bombo y muchos más platillos: “Hemos entendido la transparencia como una exigencia ineludible... Hemos publicado en la web del Consejo Superior de Deportes las auditorías del deporte profesional con los datos de la última década. Estamos actualizando cada año esos datos”. ¡Exigencia ineludible! ¿Cada año? ¿Podría ser de otro modo?

Por lo demás, otra de las guindas en el pastel de despropósitos, MC añade: “Por cierto, el FC Barcelona bien podría presumir de ser el equipo de fútbol que más impuestos genera en el mundo —el tipo máximo del IRPF en Cataluña es el 56%—, recordando que está al corriente con las Administraciones Públicas.” ¿Y? ¿No debería ser así? ¿Presumir de qué?

MC admite, dice admitir, que no le “corresponde participar en el debate sobre la información dada por los responsables del fichaje de Neymar”. Tampoco, añade, “en el terreno propio de los jueces y de la Agencia Tributaria” (de hecho, está interviniendo como es obvio), pero, afirma, “lo que sí tengo claro es que en este momento nadie piensa que alguien vinculado al Barcelona se haya apropiado de cantidad alguna, y también me consta la voluntad de sus directivos de cumplir con la ley, como es la tradición en ese club, lo que implica, si se hubieran equivocado en algo, la rectificación”. Lo segundo debe ser un consejo para que obren mejor, rectifiquen lo que haya que rectificar y lavarles un poco la cara pero la primera parte de su afirmación –“nadie piensa que alguien vinculado al Barcelona se haya apropiado de cantidad alguna”- es una de las mayores tomaduras de pelo que uno ha leído durante el año. Si tienen dudas, si tienen otras conjeturas, pregunten en el entorno de don Oriol Pujol o en su entorno más inmediato. Y recuerden el asunto de las redes de élites y de los contactos que dan más poder.

Por si faltara algo el Secretario les ofrece una disculpa. El quicio de la discusión son los llamados derechos federativos, una realidad reconocida y aceptada por los Tribunales de Justicia y en la sede especializada del TAS. Es cierto que se trata de una institución controvertida, admite MC, “pero negar que es moneda corriente en el tráfico jurídico del fútbol actual es faltar a la verdad, como lo acreditan no pocos de los traspasos de jugadores de esta misma temporada. Dependiendo de cómo se usen, la relación entre los sujetos y otras variables, las consecuencias fiscales son diversas”. Luego por tanto… Nada según MC, nada. Es moneda común.

La extraordinaria repercusión mediática provocada por el club, el inicio de la investigación en el ámbito penal y una sede jurisdiccional que se identifica con delitos gravísimos, “ha propiciado que muchos ciudadanos se estén preguntando si el Barça merece hoy el crédito que hasta hace unas semanas le concedían como una entidad ejemplar”. ¿Dónde está el problema? ¿Eso es malo si se hace extensivo a otras entidades deportivas que probablemente actúen de manera similar? ¡El mundo del fútbol no es precisamente un referente de honestidad y equitativo saber hacer!

Al margen de que no exista condena alguna en una fase tan incipiente de un proceso cuya evolución nadie puede prever, señala finalmente el señor Secretario, “el FC Barcelona tenía motivos para sostener la convicción de que actuaba conforme a la legalidad, al acudir a una praxis común, y ha dado muestras repetidas e inequívocas de querer cumplir escrupulosamente sus obligaciones, en el caso de que hubiera incurrido en un error.” Dejo lo último, servil a todas luces, por ya comentado. Empero: ¿una práctica común hace a esta práctica conforme a la legalidad? ¿Un especialista el derecho deportivo puede afirmar una cosa así? Ojalá desapareciera todo lo que hay de juicio paralelo, finaliza MC, quien invita “a que cada uno, desde nuestras respectivas responsabilidades, contribuyamos a ello.” ¿Será también su caso, el de todo un destacado cargo público? ¿No está participando él mismo en ese juicio paralelo, en uno u otro sentido, al que hace referencia, reorientando o combatiendo opiniones críticas?

El Barça, como apuntó hace años Manuel Vázquez Montalbán en un sentido muy otro, es más que un club, es toda una gran corporación en manos de un colectivo insaciable de neoliberalismos fanáticos, que actúa usualmente como tal, cubiertos, eso sí, de máscaras y trajes de marca. Miren sus caras, sus comportamientos, su forma de hablar, su ubicación social, y no tendrán muchas dudas de su composición de clase y de su papel socio-cultural y económico. Luego piensen en Qatar, una apuesta de don Rosell, el ex, bendecida por Herr Pep Guardiola, y en las políticas que ese país abona y dirige y los interrogantes sobre buenas, justas y honestas prácticas se multiplicarán hasta el infinito y un poco más allá. Con razón crítica.

Absolutamente innecesario desde luego, cabe apuntar finalmente que el que suscribe ha sido un admirador (lo sigue siendo en algunos partidos) del juego del Barça, el que fuera (aunque fuera oníricamente) el club de fútbol antifranquista de su infancia. 


"Salvador López Arnal" es nieto del obrero cenetista asesinado en el Camp de Bota de Barcelona en mayo de 1939 –delito: “rebelión”- José Arnal Cerezuela.

Azpijoko ha publicado este artículo con el permiso del autor mediante una licencia de Creative Commons, respetando su libertad para publicarlo en otras fuentes. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario