martes, 18 de marzo de 2014

ALIMENTOS CONTRA LA RADIACIÓN


A continuación reproducimos un artículo publicado en la web "Quién está detrás" y que consideramos de muy alto interés.  Especialemente en estos momentos, donde tras el desastre de Fukushima surge una nueva preocupación hacia la radioactividad y sus consecuencias.

                                                        Alimentos contra la radiación

Resulta gratificante asomarse al reino vegetal y comprobar la amplia variedad de productos que ayudan a vencer o prevenir los efectos nocivos ante una contaminación radiactiva. 

Alimentos ricos en clorofila

El alga kelp, gracias a su principio activo fucoidan, o las microalgas spirulina y clorella, conocidas por su capacidad de detoxificar los efectos de la radiación. El fucoidan posee efectos protectores sobre las células de la médula ósea contra la radiación. La spirulina ha sido propuesta como co-adyuvante en terapias contra el cáncer por su capacidad quimio y radio-protectora.


Vitaminas, minerales y otros antioxidantes

Se sabe que las radiaciones afectan muy negativamente al ADN (concretamente, produciendo desmetilación, entre otros procesos). Es interesante saber que esos efectos pueden minizarse con la ingesta de vitamina B9 (ácido fólico), B12 y Colina.

El selenio en altas dosis es una forma práctica, segura y efectiva de mitigar las lesiones renales por radiación, sin efectos secundarios de sobredosis.

El ginseng tiene efecto protector contra la radiación gracias a sus propiedades antioxidantes contra los radicales libres.

No hace falta recordar el poder antioxidante que tienen las frutas. No obstante, conviene tener en cuenta que algunas de ellas son especialmente interesantes, como el kiwi, por su gran efecto protector sobre el ADN, o el zumo de uva, por su efecto antioxidante más prolongado después de la ingesta.

De cualquier modo es importante, en caso de exposición a la radiación, llevar a cabo una dieta hipo-tóxica junto con una ingesta significativa de antioxidantes, en forma de cóctel variado (muchos y diferentes micronutrientes, co-factores, fitonutrientes, etc). En el estudio, el grupo de ratones que no se suplementaron murió hacia el día 16, mientras que los ratones suplementados estaban sanos y estables 30 días después.

Puede sonar raro o difícil consumir fucoidan y un cóctel antioxidantes. Sin embargo, aun sufrimos una gran lacra, que se manifiesta en dos formas principales: ignorancia y prejuicios, y que nos mantiene lejos de la realidad. La suplementación nutricional natural permite que, hoy por hoy, por ejemplo yo mismo, esté ingiriendo mi dosis de fucoidan y antioxidantes mientras escribo este post. La naturaleza pone a nuestro alcance las herramientas para obrar milagros, pero tenemos que tomar esas herramientas y hacer nuestro trabajo.

Por supuesto, el sentido común debe gobernar nuestras expectativas y nuestras acciones. Es decir, no podemos pensar que radiaciones tan dañinas y peligrosas como las que se reciben en situaciones como la catástrofe de Japón se solucionan de manera fácil y sencilla, con sólo unos cuantos suplementos nutricionales. Podríamos concluir que lo que está en nuestras manos es intentar proveer al organismo con las mejores condiciones bioquímicas posibles.

Un artículo de Paco Carreño (paco.carreno@yahoo.es)

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