viernes, 28 de febrero de 2014

SON TIEMPOS PARA MEDIOCRES (O MÉTETE A PUTA)


Tiempos difíciles los que nos está tocando vivir.  Tiempos en los que la mediocridad campa a sus anchas.  Ya queda muy atrás en el tiempo aquella época en la que el éxito del ser humano se medía por los valores, éticos, morales, intelectuales, culturales.   No hace tanto, apenas un siglo, los políticos eran personas cultivadas y con inquietudes en varios terrenos (espiritual, social, ideológico) que podían arrogarse el derecho a sentirse un tanto por encima del común de los ciudadanos.

Hoy no es así.  Vivimos en la época de la mediocridad, donde tan solo prima el enchufismo, el amiguismo, la capacidad para mentir sin sentir el menor rubor, el ansia de medrar sea a costa de lo que sea y de quien sea. Y lo peor de todo es que estos personajillos mediocres e incultos que abundan ahora en la política ya no sienten, siquiera, la necesidad de disimular su ínfima catadura moral ni su nula capacidad intelectual.

Un ejemplo de lo que hablo fue la situación que hace apenas unos pocos días se produjo en el ayuntamiento de Villarrobledo (Albacete).   Los protagonistas fueron una mujer jóven, valiente y decidida a buscar soluciones para su dramática situación personal y laboral, y un mediocre, descarado e inculto politicucho del Partido Popular que ahora estaría comiendo hierba de no ser por que alguién intuyó que sería un buen y obediente estómago agradecido para ocupar una concejalía.

Los hechos ocurrieron el pasado viernes cuando Ángeles María Herreros, mujer de 21 años, madre de una niña de corta edad y en paro, se dirigió al ayuntamiento albaceteño con la intención de exponer su caso e intentar obtener acceso a algún tipo de empleo.  Tras hablar con el inculto, cobarde, débil mental y mediocre concejal Andrés Martínez, éste le aconsejó volver al mes siguiente ya que en el actual no había contratos disponibles.  Acto seguido la mujer informó a Martínez de que no podía acceder a esos trabajos porque eran para mayores de 25 años y ella tiene 21, a lo que el responsable local de Empleo le contestó que se metiese a "puta" o diese "a su hija en adopción".

La jóven y su suegra, que también le acompañó durante su estancia en el ayuntamiento, sufrieron un ataque de ansiedad y tuvieron que ser atendidas por los Servicios de Emergencia del 112 y por miembros de la Policía Local.

Pero todavía se da otro hecho que define la catadura moral y ética de estos personajes, así cómo su convencimiento de que pueden reirse a conciencia de los ciudadanos a quiénes deben representar.  En un vídeo realizado con anterioridad por las Nuevas Generaciones del PP de Villarrobledo el mencionado politicucho, en un ejercico de hipocresía que lo define claramente, aseguraba que "Todos los días tenemos mucho trabajo en el despacho, atendiendo todos los asuntos que hay y a los ciudadanos que nos vienen a contar sus inquietudes y problemas e intentamos darle solución lo más rápido posible"

 (Gaspar Bruelt)

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