jueves, 13 de febrero de 2014

CRISIS ECONÓMICAS Y RESPONSABILIDADES. Un artículo de Gaspar Bruelt.


Una de las lecciones que aportó la famosa crisis del 29 fue el reconocimiento de lo alejada que estaba la ciencia económica respecto a la vida y a la economía real.  En ese aspecto, el crack del 29 constituyó un serio aviso que demostró a la ciencia económica la necesidad de abandonar los estudios puramente económicos para apegarse más al terreno, a los hechos y a los acontecimientos reales.

Esta necesidad de cercanía a la realidad la señaló en su día el reconocido "Schumpeter" en su "historia del análisis económico", advirtiendo que en el economista deben coexistir al menos cuatro tipos de conocimiento: el conocimiento histórico, el conocimiento económico, el conocimiento estadístico y el conocimiento de la sociología económica.

Desgraciadamente, esta gran lección no tardó mucho tiempo en ser relegada al olvido, arrinconada por las propuestas teóricas marginalistas y por las actuales escuelas positivistas.  Hoy en día, la ciencia económica permanece totalmente ajena a la realidad, conformándose como un instrumento ideológico al servicio de las grandes corporaciones y de los creadores de mercado.  

Y aquí llegamos a otra de las grandes lecciones aportadas por el crack del 29, al poner en evidencia la idea de un mercado capaz de regularse a sí mismo.  Antes al contrario, cuanto más liberalizado se encuentra el mercado, cuanto más cercano al ideal económico teórico liberal, peores son las consecuencias que refleja la realidad: crisis financieras, crisis monetarias, desempleo masivo...

Esos enormes desastres económicos y sociales debemos anotarlos entre las deudas que esos pseudosabios de la ciencia económica tienen con la humanidad.  No solo a los gobernantes que permiten y fomentan la instauración de medidas económicas tan nefastas para sus ciudadanos, sino también y sobre todo debemos incluir a los máximos dirigentes de los actuales organismos económicos internacionales (FMI, Banco Mundial, Club Bilderberg,...), los cuales tienen total responsabilidad por los males padecidos.  Una responsabilidad criminal que se deriva de los desastres económicos y sociales a los que han conducido la aplicación de sus consejos y de sus políticas económicas.  Una responsabilidad criminal que debería ser evaluada en función de las miserias que han fomentado, provocado y obligado a padecer a la mayoría de los habitantes de este planeta.

(Gaspar Bruelt)

1 comentario:

  1. y sobretodo de los ciudadanos que no hacemos nada, solo de vez en cuando escuchamos a los tertulianos que nos gustan y punto

    https://www.facebook.com/permalink.php?story_fbid=1384041465197260&id=100007742587056

    hay que HACER y dejar de HABLAR

    ResponderEliminar